Si hay algo que define a Yungblud, además de su energía arrolladora y su conexión con una generación que desafía etiquetas, es su capacidad de reinventarse. Tras un año de relativa calma, Dom Harrison regresa con “Hello Heaven, Hello”, un ambicioso sencillo de nueve minutos y seis segundos que fusiona el espíritu del rock clásico con su inconfundible esencia disruptiva.

Desde sus inicios, Yungblud ha demostrado que las normas están para romperse, y esta vez no es la excepción. En un mundo dominado por sencillos de duración reducida y tendencias efímeras, el británico apuesta por una pieza extensa y cargada de emoción.
“El rock está en mi ADN. Crecí en una tienda de guitarras con mi padre y mi abuelo. Este género me ayudó a encontrar mi identidad, y esta canción es un tributo a eso”, explica el artista. “Hello Heaven, Hello” es más que un sencillo: es un manifiesto de autodescubrimiento y transformación.
Enfrentándose a la presión de la industria, que ve los temas extensos como una apuesta arriesgada, Yungblud desafía la lógica comercial: “Me han dicho que lanzar una canción de nueve minutos es un riesgo, pero para mí, el riesgo es la mejor herramienta de un artista. Sin él, no hay innovación”.
Este lanzamiento marca el inicio de un año crucial para el músico, con la vuelta de Bludfest, su propio festival, que tomará lugar el próximo 21 de junio en Milton Keynes Bowl. La alineación no podría ser más explosiva: Chase Atlantic, blackbear y Denzel Curry acompañarán a Yungblud en un evento que promete ser uno de los más memorables del verano.
Con un tema que desafía las expectativas y un festival que crece en magnitud, Yungblud se prepara para una nueva era. La pregunta no es si logrará superar los límites del género, sino hasta dónde llegará.